EL MOLINO DEL GALLO 🐔

¿Necesitas un respiro? ¿Desconectar del “mundanal ruido”? ¿Adoras la naturaleza? 
Si has contestado que sí a alguna de estas preguntas, tengo el lugar perfecto para una escapada...  El Molino del Gallo.



 
A pocos kilómetros de Alicante ciudad, se encuentra un viejo molino harinero de agua, convertido ahora en alojamiento rural, El Molino del Gallo, por donde discurre el Río Monnegre.




Rodeado de montañas y más abajo del resto de las pocas casas de la zona, te espera un bello rincón donde poder disfrutar de la naturaleza, de rutas de senderismo, de entretenidas charlas, de juegos en familia, de risas y vino, de cálidas noches bajo las estrellas en verano o castañas y chimenea en invierno… 
 ... y es que, además de que el sitio en sí invita a la tranquilidad, la cobertura es nula en casi toda la finca, por lo que en sonido de whatsapp,“por fin”,dejará de sonar, ¿No te parece perfecto?





EL MOLINO
Afuera del molino tienes un porche con futbolín para pegarte unas partidas, y donde en verano las cenas se hacen aun más deliciosas, una barbacoa con cocina completa, tres porches en los diferentes lados del molino donde las vistas son espectaculares, una piscina, un corral y una cuadra con burros, un jardín donde relajarte con el sonido del río que pasa justo al lado y un parque en la parte más alta donde, ¡¡sorpresa!!, si subes a lo alto del tobogán, tendrás cobertura telefónica.












Por dentro, tanto la arquitectura de arcos y bóvedas,  como el exquisito gusto con el que está todo decorado te dejara sorprendid@, puesto que nada más entrar veras la chimenea que preside una estancia de ensueño. 
La casa cuenta con dos habitaciones triples y dos dobles, un baño completo y un rincón de lectura muy acorde con el resto de la estancia. 


Mejor te dejo con algunas fotos para que veas lo que te digo…









Yo ya he estado un par de veces allí, pero este puente de Reyes repetí junto a parte de mi familia y hemos pasado unos días increíbles; comiendo sin parar (por supuesto), riendo con y como niños, jugando a mil juegos de mesa, a las tinieblas y a lo que hiciese falta, recogiendo los huevos de las gallinas o dando de comer a los burros, recorriendo en familia el idílico paraje que acompaña a la finca  (con alguna que otra divertida anécdota para recordar…) y como no con una fiesta nocturna de despedida recordando viejos temas de rock. 





Estos divertidos días quedan ya en grabados en nuestro recuerdo, sobre todo el de las peques y eso no tiene precio… así que estamos deseando repetir. 





Te dejo con el enlace de su web donde podrás ver todos los detalles y las tarifas de precios y te invito a que los sigas en su cuenta de Facebook para que no te pierdas nada. 

PD:  Ya se reconocer y diferenciar una esparraguera!!! 😉


Un beso, 


Comentarios

  1. Precioso!!! Algún día iremos juntas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario